I. Introducción
Desde el 1 de enero de 2018, las reclamaciones laborales en Turquía, ya se trate de créditos e indemnizaciones de trabajadores o empleadores o de la readmisión, solo pueden presentarse ante los tribunales después de solicitar la mediación. Si el tribunal constata que no se presentó una solicitud de mediación, desestima la demanda por motivos procesales sin examinar el fondo. Por ello, determinar si una pretensión concreta, en especial la de readmisión, se planteó realmente en la mediación es una cuestión previa. Los tribunales la resuelven examinando el formulario de solicitud y el acta final de mediación.
En su sentencia de 3 de marzo de 2026 sobre la demanda individual n.º 2022/82055, publicada en el Boletín Oficial de 21 de septiembre de 2026, el Tribunal Constitucional examinó un caso en el que ambos documentos apuntaban en sentidos distintos. En el formulario no se había marcado la casilla de readmisión, pero esta aparecía abreviada entre los asuntos enumerados en el acta final, y las pretensiones económicas relacionadas figuraban en ambos documentos. El tribunal regional de apelación se basó en la casilla sin marcar para desestimar la demanda. El Tribunal Constitucional aceptó que exigir mediación antes de litigar tiene fundamento legal y una finalidad legítima, pero concluyó por unanimidad que el requisito se había aplicado con un formalismo excesivo, vulnerando el derecho del trabajador de acceso a un tribunal reconocido en el artículo 36 de la Constitución.
II. Solicitudes de mediación y actas finales en la práctica
La mediación puede solicitarse mediante escrito, rellenando un formulario en la oficina de mediación o por medios electrónicos. El formulario de la oficina enumera pretensiones habituales, como salarios impagados, horas extraordinarias, indemnización por antigüedad y readmisión, para que el solicitante marque las correspondientes. Al terminar el procedimiento, el mediador extiende un acta final. Según la Ley n.º 6325 de Mediación en Conflictos Civiles, el acta deja constancia de que las partes no llegaron a un acuerdo, mientras que estas deciden qué más debe contener. En la práctica, su contenido depende de las declaraciones de la parte que comparezca.
El Tribunal de Casación interpreta estos documentos de forma estricta. Para las solicitudes presentadas antes de que se implantara el sistema de formularios el 2 de junio de 2018, consideraba que una referencia general a «créditos laborales» comprendía todas las pretensiones de esa clase. En las solicitudes posteriores, un acta final que no indique qué pretensiones concretas se conciliaron y cuáles no se conciliaron no prueba que se cumpliera el requisito de mediación. Por tanto, la casilla marcada en el formulario y la forma de describir la pretensión en el acta pueden decidir si un tribunal llegará siquiera a examinarla.
III. El litigio
El demandante trabajaba como vigilante de seguridad privado para una empresa de seguridad subcontratada, que puso fin a su contrato de trabajo. El 18 de febrero de 2020 solicitó la mediación ante la oficina de İzmir frente a la subcontratista y al empleador principal. No marcó la casilla de readmisión. Sin embargo, entre las pretensiones enumeradas figuraban los salarios correspondientes al período sin trabajo y la indemnización por falta de readmisión, que en el derecho turco son las consecuencias económicas de una demanda de readmisión estimada. Los empleadores no asistieron a la primera sesión, celebrada el 24 de febrero de 2020, y el acta final extendida ese día indicó que no se había alcanzado un acuerdo por ausencia de la otra parte. El formulario también incluía una opción impresa sobre la asignación de manutención de marinos («g. adamı iaşe b.»). En el acta final, el abogado del demandante reprodujo las opciones del formulario en el mismo orden, pero en lugar de esa opción escribió «g. adamı işe iade b.», que contiene la expresión turca correspondiente a readmisión («işe iade»).
El Tribunal Laboral n.º 11 de İzmir declaró inválido el despido, ordenó la readmisión y fijó la indemnización por falta de readmisión y los salarios de hasta cuatro meses correspondientes al período sin trabajo. Tras el recurso del empleador principal y la subcontratista, la Sala Civil n.º 15 del Tribunal Regional de Apelación de İzmir anuló la sentencia y desestimó definitivamente la demanda por incumplimiento del requisito de mediación. Consideró que la readmisión no había sido objeto de mediación porque la casilla estaba sin marcar. También interpretó la anotación abreviada como la opción del formulario relativa a los marinos («g. adamı iaşe b.»), señalando que el demandante no era marino.
IV. Valoración del Tribunal Constitucional
El Tribunal consideró que la desestimación procesal, que impedía examinar el fondo, suponía una injerencia en el derecho de acceso a un tribunal. La injerencia tenía fundamento legal en el artículo 3 de la Ley n.º 7036 de Tribunales Laborales y perseguía la finalidad legítima de resolver los conflictos laborales con mayor rapidez y menor coste sin acudir a juicio. La cuestión decisiva era, por tanto, la proporcionalidad.
Sobre este punto, el Tribunal subrayó que la obligación legal se limita a solicitar la mediación y que corresponde a las partes decidir cómo se desarrolla y concluye el procedimiento. El acta final se redacta a partir de sus declaraciones; un acta firmada que muestre que las partes no alcanzaron un acuerdo sobre la readmisión prueba que se cumplió el requisito de mediación respecto de esa pretensión. El Tribunal no abordó por separado la interpretación de la anotación hecha por el tribunal regional. Entendió que la declaración del acta final expresaba la intención del demandante de plantear la readmisión: esta aparecía entre los asuntos tratados, aunque de forma abreviada, y el demandante también había reclamado la indemnización por falta de readmisión y los salarios del período sin trabajo. En esas circunstancias, concluyó que no podía afirmarse que la readmisión hubiera quedado fuera de la mediación.
El Tribunal calificó de estricta la interpretación del tribunal regional y consideró que imponía al demandante una carga excesiva en relación con la finalidad del requisito de mediación. Ordenó repetir el juicio y remitió su decisión al Tribunal Laboral n.º 11 de İzmir para que la trasladara al tribunal regional de apelación. Rechazó la solicitud de indemnización del demandante, al considerar suficiente reparación la repetición del juicio, y recalcó que su conclusión no prejuzga el resultado de la demanda de readmisión.
V. Valoración general
La decisión exige que los tribunales, al determinar si una pretensión pasó por mediación, lean conjuntamente el formulario de solicitud, el acta final y las pretensiones consignadas en ambos documentos, en vez de basarse en una sola anotación. No significa que pueda considerarse sometida a mediación una pretensión ausente de todos los documentos del procedimiento.
Las consecuencias prácticas son importantes porque los plazos son breves. Según el artículo 20 de la Ley del Trabajo n.º 4857, el trabajador debe solicitar la mediación dentro del mes siguiente a la notificación del despido. Por ello, una desestimación procesal en apelación suele llegar demasiado tarde para presentar una nueva solicitud y pone fin a la pretensión. Los abogados de los trabajadores deben marcar la casilla de readmisión y comprobar que el acta final mencione íntegramente, sin abreviaturas, la pretensión de readmisión y las pretensiones económicas relacionadas. Los empleadores deben tener presente que, si no comparecen, el acta reflejará únicamente las declaraciones del trabajador. Comparecer personalmente o por medio de un representante autorizado es la única forma de comprobar que el acta describa fielmente la controversia. Quien alegue el incumplimiento del requisito de mediación debe basarse en el expediente de mediación en su conjunto, no en una sola casilla del formulario.
Esta traducción se ofrece únicamente con fines informativos y puede presentar diferencias respecto del texto original.